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REVISTA DE MUSEOLOGÍA KÓOT, 2025 AÑO 15, n.º 17, ISSN 2078-0664, ISSNE 2307-3942, ISNI 0000 0001 2113 0101
Flores Manzano, Carlos. Después de Ilopango: La arqueología urbana de Cuscatlán,
en los Periodos Clásico y Posclásico El Salvador. p. 11-59
Ya para 1992 Amaroli propone que debería de existir una coordinación
con la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural a la hora de aprobar
la edicación de loticaciones (Amaroli 1992:2), dado que esta
coordinación, en ese entonces, ya había condenado y destruido varios
sitios en El Salvador. La urbanización Madreselva tiene una extensión
de 120 manzanas, de las cuales se propone que el sitio arqueológico se
extendía hacia el este y el sureste (Amaroli 1992:2).
5.1. Descubrimientos en Madreselva, Período Clásico Tardío (600-900 d.C.)
Para el período Clásico Tardío (Amaroli 1992:2), se registran los primeros
hallazgos en esta investigación. Cabe recalcar que para 1992 no se excavó
el estrato de TBJ, el cual en esta zona tiene alrededor de 10 metros de
profundidad, por lo tanto, no se logró alcanzar el estrato con ocupación
del Preclásico Tardío o Protoclásico y mucho menos al Preclásico Medio
bajo el estrato de la erupción de La Laguna de Cuscatlán o Tefra Cuzcatan
(Amaroli 1987).
Durante este período, una aldea de alrededor de 50 hectáreas, o más,
se localizaba alrededor del Plan de la Laguna, la cual consistía en
casas fabricadas como ranchos de bahareque, de los cuales fue posible
identicar una casa que fue quemada (Amaroli, 1992, Pág. 2). En las
inmediaciones de las casas se cavaban agujeros, los cuales se rellenaban
con basura, identicada en forma de tiestos de cuencos y ollas quebradas,
fragmentos de herramientas de obsidiana, fragmentos de gurillas, y,
distintos materiales perecederos como frutas y verduras ,de las cuales
solo se identicaron sus semillas, algunas carbonizadas, entre estas de
aguacate, cacao, ayote y maíz (Amaroli, 1992, Pág. 2), cuyos materiales
culturales son el testigo de la forma de vida de los antiguos habitantes
del Clásico Tardío de esa zona, muy probablemente de liación maya.
Además de cavar agujeros a forma de basurero, los habitantes del Clásico
Tardío, en las inmediaciones de sus viviendas, enterraban a sus muertos,
siendo ésta una costumbre muy difundida y normal en Mesoamérica
(Amaroli, 1992, Pág. 2).
Sobre estos entierros, Amaroli los describe encontrados en posición
estrechamente exionada o “posición fetal” (Amaroli, 1992, Pág. 3), con